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FERRERÍA DE EL POBAL : el puerto de San Martin

FERRERÍA DE EL POBAL (Muskiz)

09/05/2020 - 31/05/2020

EL PUERTO DE SAN MARTÍN

Un pequeño puerto fluvial fue clave en la ubicación del Castillo de Muñatones. Nos referimos al puerto de San Martín, hoy desaparecido, en torno al cual, los Salazar crearon un auténtico monopolio del comercio del hierro.

Fueron sin duda las expectativas económicas de este enclave, en la desembocadura del Barbadun, las que les llevaron a construir la torre central de su linaje precisamente aquí. Y no podían haber pensado en un emplazamiento más estratégico para sus intereses.

Porque el río Barbadun era una de las principales salidas del mineral de los Montes de Triano. En su tramo navegable, entre juncales y marismas, se fueron estableciendo pequeños puertos de embarque, cuya principal misión era conducir la vena de Somorrostro por todo el litoral cantábrico, mediante una navegación de cabotaje.

El más antiguo de todos ellos fue el nuestro de San Martín, documentado al menos desde 1212, cien años antes de que el primer Salazar recalara en este lugar. Fue Juan López y lo hizo poco después de contraer matrimonio con Inés de Muñatones, la mujer que puso el solar y, finalmente, prestó su nombre al Castillo que hoy conocemos.

Los Salazar llegaron a disponer de una flota propia -¡hasta 10 embarcaciones en tiempos de Lope!-, con una intensa actividad exportadora hacia los puertos de Baiona, San Juan de Luz y Capbreton.

Además, cobraban impuestos a los transportistas, por cada carretada de mineral que se dirigía al puerto; controlaban la justicia, a través del cargo de preboste de venas, y llegaron a poseer, en una fecha tan temprana como el siglo XV, nada menos que once ferrerías.

Por ello, no es extraño considerarles como los auténticos señores del hierro en su época.

Hoy es un paisaje tan transformado, que resulta difícil imaginar las murallas del Castillo bañadas por las mareas y el trajín de carreteros, maestres y bajeleros afanados en la tarea de conducir el hierro al mar.

Para facilitaros este viaje al pasado compartimos estos dibujos realizados por Javier Gandarillas que recrean el enclave en tiempos de Lope, en torno a 1450. Vemos la torre señoreando la vega, formando un conjunto con la ermita de San Martín y el puerto homónimo, a orillas del río Kotorrio, poco antes de su confluencia con el Barbadun.

Con el tiempo, el avance de los arenales hizo impracticable esta zona de embarque y la actividad portuaria se fue trasladando aguas abajo, hacia los puertos de Lavalle y el de Pobeña, ya en la costa.

En un reducido espacio, en torno al estuario del Barbadun, se han sucedido diversos paisajes del embarque del hierro, sin solución de continuidad desde la Edad Media hasta la 2ª mitad del siglo XX. Una actividad que ha marcado la vida, los paisajes y los oficios de esta población.

 
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