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Monumento a José María Martínez de las Rivas

Galdames - Monumentos conmemorativos

El Monumento a Martínez de las Rivas está situado en el barrio de San Pedro de Galdames, en un emplazamiento privilegiado frente al ayuntamiento y cerca de la Iglesia de San Pedro. En la realización del monumento (que data del año 1931) intervinieron Manuel María Smith, que se hizo cargo de la parte arquitectónica y el escultor Benlliure. Interesa fundamentalmente por sus valores históricos, por ser un documento de primera mano para ahondar en el conocimiento de la industrialización en Bizkaia, más que por los valores propiamente artísticos. El lenguaje seguido es el realismo ochocentista.

 

Créditos

Texto: Gorka Pérez de la peña Fotografías: Miguel A. Nuño

Acceso

Se encuentra frente al ayuntamiento de Galdames.

Horario

Visitable a cualquier hora del día.

Localización

Plaza de San Pedro.

Información

El Monumento a Martínez de las Rivas está situado en el barrio de San Pedro de Galdames, en un emplazamiento privilegiado frente al ayuntamiento y cerca de la Iglesia de San Pedro. Estos dos edificios son de subido interés, la iglesia es un fino ejercicio de neoclasicismo (Juan Bautista Belauzaran, 1825) y el ayuntamiento es una buena muestra de eclecticismo (Atanasio Anduiza, 1900).

Martínez de las Rivas fue uno de los empresarios clave en la industrialización de Bizkaia de finales del ochocientos y comienzos del siglo XX. Nació en Bilbao en 1850 y murió en Madrid en 1913. En la industrialización vizcaína fue el impulsor de los astilleros con la cofundación, en 1889, de los Astilleros del Nervión en Sestao. Asimismo participó en la industria siderometalúrgica con la compra, en 1886, de la fábrica de San Francisco del Desierto e invirtió en minas, barcos, electricidad, etc. En 1893 financió la traída de aguas de Galdames. En la política jugó igualmente un papel destacado, ya que militó en el Partido Conservador y fue diputado y senador entre 1891 y 1893, respectivamente.

En lo ideológico, Martínez de las Rivas no siempre se alineó con la patronal empresarial, como así sucedió en la huelga de 1910, en que se pronunció a favor de las reivindicaciones obreras, lo que le valió la expulsión en 1911 de la Asociación de Patrones Mineros de Vizcaya. Pero, a cambio, le sirvió para que mereciese el reconocimiento de sindicalistas como Perezagua.

El Ayuntamiento de Galdames, en sesión celebrada en enero de 1931, acordó solicitar a la familia del finado el apoyo financiero para la construcción de un pedestal donde situar la escultura que aquella poseía, y se comprometía a hacer una aportación de quinientas pesetas y del terreno necesario en la plaza pública. La respuesta de la familia fue positiva y en ese mismo año de 1931 se hallaba ya instalado.

En la realización del monumento intervinieron Manuel María de Smith, que se hizo cargo de la parte arquitectónica utilizando un planteamiento ecléctico decadente y el escultor Benlliure. Se organiza en dos cuerpos: el primero es un basamento cúbico con fuente, que se decora con tres relieves con las siguientes escenas, todas en relación con la vida del finado: la explotación minera y las empresas navieras sidero-metalúrgicas y la construcción de viviendas obreras (casas e iglesia en Sestao).

El segundo cuerpo es un pedestal que se remata con la figura del homenajeado, de cuerpo entero, con rictus de gran patrón bienhechor. Al pie de este pedestal y descansando sobre el basamento, se colocan cuatro figuras humanas, que representan al pueblo en actitud de sumiso acatamiento, dos hombres, una mujer y un niño, realizando un homenaje floral al finado.

El Monumento a Martínez de las Rivas interesa fundamentalmente por sus valores históricos más que por los propiamente artísticos. El lenguaje seguido es el realismo ochocentista de la segunda mitad, muy superado para la época, incluso en el marco vizcaíno, en escultores como Francisco Durrio. Esta estética se caracteriza por enfatizar lo superfluo, lo anecdótico, lo detallístico, etc. En cambio, en lo histórico, es un documento de primera mano para ahondar en el conocimiento de la industrialización en Bizkaia, el trabajo en la mina, la mentalidad social, etc.
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